Poner los huevos y las trufas durante tres
días en un bote bien cerrado en la nevera.
Hervir las patatas con la piel.
Pelar las patatas, y pasarlas por el pasapurés; incorporar
30 g de mantequilla y el aceite en pequeñas dosis, para
dejar un puré muy fino y ligero procurando no pasar de
60ºC, seguidamente añadir la nata y reservar al baño
maría.
Rallar 150 g de trufa, poner 10 g de mantequilla en un cazo a
fuego suave, añadir la trufa, sudar un par de minutos,
incorporar el “pajarete”, reducir ligeramente y añadir
el consomé, cocer a fuego suave 6 minutos, ligar con 10
g de mantequilla. Comprobar el punto de sal, debe quedar un puré
fluido.
Separar las claras de las yemas de huevo, montar las claras a
punto de nieve, ligero, moldear las claras montadas con ayuda
de un aro de unos 5 cm de diámetro, dándole forma
de cráter, gratinar, cuando coja color; retirar, incorporar
la yema y calentar unos segundos.
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